Del videojuego, la hipocresía y el miedo
>> Rod | 17/01/2008 11:56:06
Desde que el hombre es hombre, y desde que la historia es historia, es bien conocido el miedo que nos provoca lo desconocido – o los desconocidos -.
Pocos son los visionarios que, ante un cambio drástico en cualquiera de las facetas culturales que nos circundan, saben reaccionar con la mezcla de curiosidad e interés necesarias para dejarse encandilar por una tendencia rompedora. Y si no, recordemos lo relatado acerca de los espinosos comienzos de algo tan asentado y (casi) necesario hoy en día como es el cine, en cuyos orígenes llegaron a tacharlo de algo hereje y contra natura. Con la floreciente industria del videjuego ha pasado, y está pasando, algo semejante.
Duele e impacta comprobar como nuestra hermética sociedad sigue empeñada –cada vez menos, gracias a Dios- en situar a los aficionados a los videojuegos entre una minoría marginal a la que tachan sin rubor de falta de madurez o con problemas sociales. Desde que tengo uso de razón, y ya son treintaitres primaveras las que me adornan, he visto como este apasionante mundo avanzaba en todos los aspectos en progresión geométrica, de forma que las obras que ofrecía el videojuego crecían y se hacían más adultas al mismo tiempo que su público.
Decir que la sociedad se ha estancado a su alrededor sería del todo injusto, pero señalar que sigue habiendo un importante número de medios de comunicación y grupúsculos sociales que miran por encima del hombro y denominan “frikis” a los aficionados a esta modalidad de arte audiovisual, es necesario.
Tan culpables como ellos son los adultos que sienten vergüenza de su afición y la ocultan a toda costa a su entorno, creando un halo de clandestinidad que viene acompañando al videojuego desde sus comienzos, pues reconocer que te gustan “parece cosa de niños”. Hasta hace unos pocos años era prácticamente un suicidio social reconocer en tu lugar de trabajo, o en un grupo de recién conocidos, que los videojuegos eran tu gran pasión.
La hipocresía nos acompaña desde nuestros orígenes, tan de cerca como el miedo, y como el juego. No aceptar nuestras aficiones por miedo, y aún más, condenarlas en pos de un reconocimiento social innecesario, nos hace menos felices… y menos maduros.
Comentarios
# 1 Tarazaky | 17/01/2008 21:50:59
Bravo, bravo y bravo! Totalmente de acuerdo con esta opinión!
# 2 tremendo | 21/01/2008 0:44:11
tremendo articulo....
# 3 batto | 21/01/2008 12:52:35
Mucha razón tiene usted señor Calvo :P
# 4 Vertigo | 21/01/2008 12:59:28
Impresionante, estoy muy de acuerdo contigo Rod, solo añadir que los medios de comunicación han contribuido a realzar esa figura de los videojuegos como algo malo y todo por el interés de dar las
# 5 Vertigo | 21/01/2008 12:59:50
Impresionante, estoy muy de acuerdo contigo Rod, solo añadir que los medios de comunicación han contribuido a realzar esa figura de los videojuegos como algo malo y todo por el interés de dar las
# 6 Alamasy | 26/01/2008 17:34:00
Rod FTW! si nos gustan los videojuegos pues nos gustan y punto!
# 7 MARIO PS3 | 02/02/2008 0:04:46
todavía hay quien considera nuestro hobby favorito como causante de enfermedades mentales y algunos tienen cargos importantes intentando equiparar los videojuegos a una plaga por suerte se iran sustituyendo por las nuevas generaciones y esta forma de ocio obtendrá el reconocimiento y prestigio que merece
# 8 Lorkino | 05/02/2008 15:20:37
Chapo por el articulo, me quito el sombrero
Escribe tu comentario